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viernes, 8 de julio de 2011

LA CULPA

LAS EMOCIONES MÁS DAÑINAS PARA NUESTRA VIDA

CULPA, Depresión, Ira, Estrés, Celos, Ansiedad, Resentimiento, Envidia, Tristeza, Miedo, Frustración, Odio...

“NO ES LA EXPERIENCIA DEL DÍA DE HOY LO QUE VUELVE LOCOS A LOS HOMBRES, ES LA CULPA POR ALGO QUE SUCEDIÓ AYER Y EL MIEDO A LO QUE NOS PUEDA TRAER EL MAÑANA”

¿Qué es la culpa? “Es la voluntaria omisión de diligencia en calcular las consecuencias posibles y previsibles del propio hecho”.
Decía una madre que la culpa es tan fea que nadie quiere cargar con ella y el que siembra vientos cosecha tempestades. Uno de los errores más comunes del ser humano es no aceptar las realidades o consecuencias de nuestras acciones.

La culpa te fija en sucesos pasados, te sientes abatido, molesto por algo que dijiste o hiciste y gastas tus momentos presentes afligido por remordimientos de comportamientos pasados, pero también es impuesta por autoridades eclesiásticas, un Pastor, un líder Cristiano, un familiar o amigo que quiera manipularnos aprovechando nuestros errores haciéndonos sentir culpables para así manipular las situaciones dadas para su beneficio.

 La culpabilidad funciona de la siguiente manera: Alguien emite un mensaje destinado a recordar que has sido una mala persona, (Amigo, Líder de la Iglesia, familiar etc..) por algo que dijiste o no dijiste, sentiste o no sentiste, hiciste o no hiciste, tú respondes sintiéndote mal e incomodo en tu momento presente. O sencillamente rompiste una de las reglas que te enseñaron y programaron desde niño y que te dijeron que eran conductas erradas.

La culpabilidad es la emoción que despilfarra una mayor cantidad de energía emocional, ¿por qué? Porque por definición te sientes inmovilizado en el presente por algo que ya pasó,  pero no nos damos cuenta de que no existe culpabilidad tan grande que pueda cambiar el pasado. El grado de inmovilización puede abarcar desde una pequeña “incomodidad” hasta una severa depresión terminando en suicidio.

Si estás aprendiendo lecciones de tu pasado y prometiéndote evitar la repetición de algún comportamiento específico que te enseñaron que era incorrecto, eso no se llama culpa, simplemente estás aprendiendo de tus errores o que lo que a ti te enseñaron no va acorde con tus actuales creencias personales.

Una de las consecuencias mas comunes del sentimiento de culpa es el remordimiento, Clínicamente se define como el pesar interno que produce en el alma al haber realizado una mala acción. Es la inquietud que despierta la memoria de una culpa que va creciendo imperceptiblemente dentro de uno. La vivencia del remordimiento es como tener un objeto atravesado en la garganta que no podemos tragar y que finalmente se volverá contra uno mismo. El problema principal del remordimiento es que muchas veces se desconoce su origen, se experimenta como una sensación que está continuamente presente pero no se sabe exactamente cual es la culpa que está escondida detrás originando este malestar.

Remordimiento: Pesar, ansiedad, inquietud que queda después de haber efectuado una mala acción.

LA BIBLIA Y LA CULPA

El origen de la culpa proviene de la Biblia y sus enseñanzas, sin esa programación, habría menos sentimiento de culpabilidad. La Biblia nos enseña que todos somos pecadores.
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23

Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y los abandona alcanzará misericordia”.

*NO PROSPERARÁ, con culpa jamás podemos prosperar ni espiritualmente ni de ninguna forma, ya que la culpa nos condena a vivir recordando el pasado, esto nos lleva a estados depresivos sin poder hacer nada, incluso al suicidio. Pero Dios es tan misericordioso que nos dice que si nos arrepentimos de corazón y no volvemos a caer en el error o pecado, alcanzaremos su misericordia.

Salmo 32:1-5 “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y ha sido cubierto su pecado, bienaventurado el hombre a quien Jehová no atribuye iniquidad y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras callé se envejecieron mis huesos en mi gemir, todo el día, porque de día y de noche se agravó sobre mi tu mano, mi vigor se convirtió en sequedades de verano, mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad Dije: “confesaré mis rebeliones a Jehová y tú perdonaste mi pecado.
*Claramente podemos ver que por la culpa que sentía David al haber pecado, cayó en un estado depresivo que lo imposibilitó físicamente “Se envejecieron mis huesos en mi gemir”, La culpa también atrae enfermedades físicas, puede ser desde un simple dolor de cabeza, dolor muscular en todo el cuerpo, nuestro rostro también cambia, dolor de estómago, colitis, cáncer etc…
Pero también afecta la parte emocional, con nerviosismo, desasosiego, agresividad, irascibilidad,.
Y en la parte mental nos afecta con pensamientos de autoacusaciones y autorreproches.

Salmo 25:7 “No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis rebeliones. Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad o Jehová.
En nuestra vida experimentamos multitud de situaciones que nos despiertan sentimientos y emociones. Unos son de alegría y regocijo, y estimulan la risa e incluso el llanto de emoción. Otros son de tristeza y dolor, y nos llevan al silencio y al desconsuelo. Esto último sucede con el sentimiento de culpa. Cuando aparece, si no se sabe manejar correctamente, puede conducirnos al bloqueo y al encierro en nosotros mismos. Ser consciente de ello nos ayudará a superarlo y a encauzar el juicio sobre nuestra persona sin convertir la culpa en castigo.

La culpa está conectada con el instinto de muerte y con la autodestrucción, mal asumida, arrastra a la persona a la pasividad, dejándola en una situación de soledad y a merced de que alguien o algo externo le libere de ella. Esa persona, ideología o creencia alcanza tal poder que impedirá ejercer la propia responsabilidad. Es entonces cuando Satanás con sus mentiras nos incita a seguir culpándonos por algo que ya DIOS nos ha perdonado. Este campo de batalla espiritual es en “la mente” tal vez una de las más difíciles de sobrellevar.
Pero también debemos entender que cuando hemos reconocido nuestro pecado y hemos pedido perdón a Dios, y seguimos sintiendo culpa, esta ya no es por nuestro error del pasado, sino porque satanás se toma de nuestro pasado y nos lo recuerda a cada instante para generar la culpa en nosotros, el es el padre de la mentira y nos insta a pensar en que jamás seremos perdonados, ya aquí comienza a ser una cadena de atadura,  pero Nuestro Dios nos dice todo lo contrario, que si confesamos nuestros pecados el es fiel y justo para perdonarnos. Prov. 28:13. Este campo de batalla espiritual es en “la mente” tal vez una de las más difíciles de sobrellevar. En Apocalipsis 12:10 entendemos que realmente se le  atribuye a Satanás el sobrenombre “el acusador”, pero tenemos buenas noticias, Dios nos dice que todo pensamiento debemos llevarlo cautivo 2 Corintio 10:12 Este ejercicio Espiritual nos ayudará a derribar las acusaciones de culpa del enemigo (Satanás).                                            


El sentimiento de culpa nos influye tanto porque tenemos miedo a ser abandonados y nos dificulta el responsabilizarnos de nuestra propia vida. Se teme al abandono pues la necesidad de ser amados y aceptados es una aspiración innata en todos nosotros, y cuando la culpa se interioriza contra nosotros mismos, dejamos de creer en nuestra crédito personal y nos juzgamos no merecedores del amor, (esto es también lo que Satanás quiere que creamos) Como consecuencia, intentamos ser como creemos que las otras personas quieren que seamos, y así evitar que nos abandonen. Pero sucede que nuestra verdadera forma de ser termina manifestándose, y el miedo al abandono se incrementa. Surge entonces la agresividad hacia uno mismo a través del autorreproche y la crítica constante, con el propósito de redimirse y ser capaz de ser dueño de la propia vida. Pero sólo se consigue interiorizar cada vez más la desvaloración personal, y la redención nunca llega, pues buscamos que alguien nos libere. Y no es posible, ya que es la culpa la que nos impide ser libres, no los otros, y solo podemos ser libres de la culpa mediante el perdón,  pidiéndolo y dándolo.


Como todo sentimiento, la culpa está precedida y es consecuencia de la escala de valores con que nos regimos en la vida. Si se produce un desencuentro entre nuestro ideal de cómo ha de ser nuestro comportamiento y la realidad vivida, causará dolorosos conflictos personales que desembocarán en la generación de alguna de las tres maneras de reaccionar ante los acontecimientos:
1.-Reacciones intrapunitivas: nos sentimos culpables exclusivos de todo lo ocurrido.
2.-Reacciones extra punitivas: culpabilizamos de todo, inclusive de nuestros males, a los demás, como forma de desresponsabilizarnos ante lo sucedido.
3.-Reacciones impunitivas: pensamos que nadie tiene la culpa de nada, que son las circunstancias sin más. Esta forma de razonar puede tener de bueno el conseguir descargar el agobio y no hacer más penosa la situación, pero como contrapartida, y habrá que estar alerta, se puede caer.

Cuanta mayor concordancia exista entre nuestro pensar y actuar, y cuanto más lejos se mantenga nuestro razonamiento de absolutos, rigideces y perfeccionismos, menos veces se nos generará el sentimiento de culpa.. (llevar cautivo nuestros pensamientos a los pensamientos de Cristo) Pero sin duda, cuando somos incoherentes, el sentimiento de culpa aparece. En ese momento, en la medida en que aparquemos la descalificación y el castigo, nos liberaremos de la paralización y mantendremos la suficiente fluidez interna que nos llevará a abordar nuestras faltas de coherencia como problemas a resolver y no como lápidas autodestructivas.


Ahora bien, incluso practicando lo anterior no estamos exentos de que se nos encienda esa señal de la culpa con capacidad de ser engañosa. El problema no radica en sentirla, sino en cómo afrontamos su presencia.
Cuando se presenta la culpa, el reto es convertir ese sentimiento en:
* Una señal, que sirve para cuestionarnos cómo hacemos lo que estamos haciendo. A veces es bueno que nos encontremos en entredicho: las revisiones personales posibilitan nuestro enriquecimiento.
* Un momento de reflexión y análisis de por qué nos surge, sin entrar a desvalorizarnos ni a hundirnos en el desasosiego y el sufrimiento.
*Un diálogo interior que nos lleve a designar y concretar cuál es la conducta por la que sentimos la culpa.
* La búsqueda de soluciones, o en su defecto alternativas a cómo reparar el daño causado.
* La petición de perdón a las personas afectadas por nuestra conducta

Podremos descubrir que la trasgresión de la norma que provoca la culpa se produce porque:
* Nos guiamos por un sistema de pensamiento polarizado, rígido, negativo, sobredimensionado o perfeccionista el cual es impulsado por Satanás.
* Existen unas circunstancias especiales, en la que hay que tener en cuenta nuestras necesidades del momento,

* Pretendiéndolo o no, nuestra actuación no se adecua a nuestros valores. (Pecado)
COMO DEJAR DE SENTIRNOS CULPABLE (Sanidad interior)

El sentimiento de culpa, como dijimos muchas veces, sobreviene independientemente de que hayamos realizado un acto que transgreda las pautas sociales. Si estamos en esta situación, la forma de solucionarlo es resolver la tensión que existe en nuestro interior, a través de una tarea introspectiva y auto-analítica. Pero a veces la culpa aparece cuando efectivamente hemos cometido un acto que ha herido a otros. En ese caso el sentimiento de culpa es coherente con lo que hemos hecho y entonces resolver el problema internamente no alcanza puesto que la persona dañada nos hará notar con su rechazo, castigo o indiferencia que hemos obrado "mal", por llamarlo de algún modo.


Lo que está en nuestras manos para resolver el sentimiento de culpa es realizar acciones concretas para reparar el daño. Pedir disculpas, preguntar que se puede hacer para recomponer una situación, reconocer que nos hemos equivocado, son actitudes que pueden parecer vergonzosas, pero la verdad es que tienen un efecto profundamente reparador. Si tienes algún tema pendiente, en donde intuyes que gran parte de la responsabilidad de un malentendido es propio, recuerda que “lo cortés no quita lo valiente” y decídete a realizar esta medida sencilla, atreviéndote a decir “perdón”.


Después de haberlo hecho verás como vuelves a respirar mejor. En el peor de los casos puedes terminar racionalizando tu acción y justificarte a ti mismo, esa es generalmente la mentalidad del insensible criminal y también es una mentira que nos pone satanás en nuestras mentes para que seamos incapaces de reconocer nuestras faltas ante Dios.


Hay personas que también se aprovechan de nuestra culpa para manipularnos, habitualmente es una pareja, un Líder Cristiano, etc…


Trata de enseñarles a las personas que tienen que ver con tu vida y que tratan de manipularte por medio de la culpa de que tu eres muy capaz de enfrentarte con las desilusiones que les provoque tu comportamiento. El resultado tardará en llegar pero el comportamiento de aquella gente empezará a cambiar cuando vean que no te pueden forzar a sentirte culpable. Una vez que logres desconectar la culpa, la posibilidad de manipularte y de controlarte emocionalmente habrá desaparecido para siempre.

Ahora, es necesario considerar que la culpa es una emoción auto-anulante, es una elección personal, es una reacción que podemos controlar si hemos entendido el mecanismo que la produce. Uno puede vivir culpable toda la vida, pero la emoción de sentirse libre de toda culpa es como haber recuperado la inocencia y la creatividad, como cuando después de un día nublado por fin sale el sol.

Finalmente, la culpabilidad es en nuestra cultura una herramienta útil para manipular a los demás y una inútil pérdida de tiempo. Una vez desconectado el mecanismo de culpa, desaparece la posibilidad de ser controlado y manipulado emocionalmente.

2 Samuel 16:21
“Acuéstese usted con las concubinas que su padre dejó al cuidado del palacio. De ese modo todos los israelitas se darán cuenta que su Majestad ha roto con su padre y quienes lo apoyan a usted se fortalecerán en el poder”

¡Que mancha tan fea en las memorias del libro de la familia real!
Cuando Amnón violó a su media hermana Tamar, su padre David pareció no darse por enterado. Probablemente pensó (como tantos padres) que si no hablaba del asunto, el problema desaparecería. Pero en lugar de eso la situación empeoró, Absalón hermano de Tamar  mató a Amnón por venganza y después huyó, dos años después regresó y su padre se negó a recibirlo, finalmente Absalón acaudilló  una rebelión contra David.
Las ofensas causadas por miembros de la familia sobretodo en nuestra juventud nos afecta profundamente, La respuesta que demos al daño recibido acarrea implicaciones enormes para nuestra salud emocional y espiritual, la culpa es una de ellas la cual nos puede llevar como ya dijimos al principio, a una profunda depresión terminando en suicidio.
Dios conoce nuestras aflicciones y desea darnos esperanza y sanidad, por lo cual debemos confiarle a El y a un amigo de confianza todo lo sucedido y como nos afectó. No importa lo que haga falta hacer tenemos que evitar que nuestros corazones se endurezcan. El Señor desea ayudarnos a perdonar a quienes nos han ofendidos, y a perdonarnos a nosotros mismos por lo que hemos hecho en algún momento de nuestras vidas. El sabe que seremos tentados a ceder a la amargura, culpa, venganza, pero si reconocemos nuestras “reacciones” pecaminosas y recibimos su poder para perdonar nacerá en nosotros una nueva medida de la vida de Jesús.





sábado, 30 de abril de 2011

“COMO CONTROLAR LAS EMOCIONES”

                                                         


La Biblia menciona en muchas ocasiones la palabra “dominio” o “dominarse”:

Proverbios 16:32 “Más vale ser paciente que valiente, más vale dominarse así mismo que conquistar ciudades”
Proverbios 25:28 “Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse”
Gálatas 5:22  “En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio”

Estos son frutos que cada cristiano debería alcanzar, muchos los tienen otros no, ya que muchos de ellos (frutos del Espíritu Santo E.S) son entorpecidos por nuestras emociones.
Recuerda que tu fe está basada en hechos (en la palabra de Dios), no en sentimientos. “Emociones”

Pero también cuando pases algún trastorno emocional, asegúrate de que recibas los recursos de Dios que te permitan conservar la estabilidad y calma interior que necesitas, nútrete de la palabra de Dios y de todas sus promesas.

El dominio propio es la capacidad que nos permite controlar a nosotros mismos, nuestras emociones y no que estas nos controlen a nosotros, sacándonos la posibilidad de elegir lo que queremos sentir en cada momento de nuestra vida. Nosotros somos los actores o hacedores de nuestra vida ya que de las pequeñas y grandes elecciones depende nuestra existencia; tenemos la importante posibilidad de hacer feliz o no nuestra vida, a pesar de los acontecimientos externos.    
    
Todas las sensaciones llegan precedidas por un pensamiento y sin la función del cerebro no se pueden experimentar sensaciones. Si se controlan los pensamientos, las sensaciones y sentimientos, entonces ya se es capaz de tener un dominio propio o autocontrol.
Las ocasiones en las que surgen las emociones son frecuentes y comunes en todas las personas. El mero hecho de conducir parece incitar la ira contra los demás conductores, así como los embotellamientos, los juegos competitivos, los impuestos, la falta de puntualidad o el haber cometido un error o un olvido. En cualquier caso, la pérdida del dominio propio no sólo resulta molesta e inútil para aportar soluciones, sino que incluso nos impide disfrutar del momento y de la situación y es aquí cuando nuestras emociones dominan nuestros actos.
Suele considerarse algo normal y un signo de carácter y hasta de entusiasmo, pero la realidad es que la pérdida del dominio propio llevado a su extremo tiene efectos dañinos sobre lo físico y lo psicológico. Por otro lado interfiere en las relaciones personales por ser un obstáculo a la comunicación  y favorecer la culpabilidad y la depresión, otra vez nuestras emociones juegan un rol importante en nuestra vida.
No se pueden evitar las emociones; sentirse desilusionado por la frustración de lo que sucede, ni dejar de sentir rabia o enfado, pero sí se puede evitar que el sentimiento de la ira nos domine y afecte a nuestra vida. Resulta paradójico que la clave para superar este sentimiento, originado por nuestro deseo de controlar a los demás, es precisamente no dejarnos dominar por ellos ni por los sentimientos que nos inspiran. Y para esto, no hay como tener una buena opinión de uno mismo al saber que somos capaces de dominar nuestras emociones para que no nos afecte nuestro diario vivir.

Por eso es importante además que las mujeres entendamos los cambios hormonales que tienen lugar durante el ciclo menstrual y el efecto que esto tiene en ellas física, emocional y también espiritualmente. El desequilibrio químico también causa problemas sobre las emociones, por ejemplo la falta de azúcar  o el exceso de insulina en el tratamiento de la diabetes.

Veamos las diversas emociones experimentadas por la primera mujer de la Biblia:

A- Génesis 3:7-10
La vergüenza es esa emoción que nos hace sentir calor aunque nieve. Esa emoción es la que nos hace sonreír aunque nos estemos muriendo por dentro. Esa emoción que nos hace desear desaparecer, esfumarnos… que nos hace desear que nos trague la tierra literalmente.
Suele aparecer en situaciones en las que se pone de manifiesto nuestra falta de competencia, nuestras falencias, nuestros defectos más inconfesables, aunque también visita a muchas personas con frecuencia por el simple hecho de ser el centro de atención en un momento determinado.
Al pecar, Eva tuvo vergüenza, emoción que la llevó a esconderse de la presencia de Dios, también dice la Biblia que tuvieron “miedo”, emoción que  en  fase extrema puede llegar a bloquearnos, combinándose con cuadros de ansiedad, estrés, fobias, paranoias… etc..

¿Qué pasa con nuestras emociones cuando pecamos? Por ejemplo cuando mentimos, ¿qué sucede en nuestra mente?, ¿Sentimos culpa? ¿Sentimos arrepentimiento? ¿Nos comienza a doler partes de nuestro cuerpo? O simplemente, ¿estamos tan acostumbrados a hacerlo que nuestra mente se cauteriza por completo no sintiendo absolutamente nada?
El comienzo del pecado fue con una mentira del engañador que indujo a dudar de la palabra de Dios, de su benevolencia y de su fidelidad.
Pero ¿qué causa al recibir la mentira? Cuando se recibe una mentira y ésta es descubierta también causa estragos en nuestras emociones: desilusión, tristeza, rabia, y en nuestro cuerpo pueden causar dolor en el pecho por la desilusión, dolor de estómago, insomnio e intranquilidad; el tema es; ¿cómo controlamos nuestras emociones a tal punto de que lo que sucede a nuestro alrededor no nos afecte hasta  imposibilitarnos…?

También puedes echar un vistazo a los siguientes versículos y ver que emociones  sintieron cada uno de los personajes  que aquí se mencionan, puedes aplicarlos a tu vida y ver si estás teniendo la misma emoción:

*Génesis 21:9-16
*Rut: 1.16, 17 -  4:14,15 “Rut demostró el mismo amor incondicional que Dios tiene por nosotros, cuando renunció a su propia vida por su suegra”.

*1 Samuel 1:5, 7,10  “Ana sentía angustia, tristeza, incluso un poco de depresión, por su esterilidad, pero ella así en ese estado, oro al Señor”

*Juan 11:31, 32, 33 “Aquí vemos la emoción de María y de Jesús, María con una profunda tristeza por la muerte de su hermano, y Jesús al verla así se conmovió profundamente”

¿Y qué emoción sintió Jesús cuando lloró frente a la tumba de su amigo Lázaro?
¿Y las emociones de Judas al entregar a Jesús y luego ahorcarse?
¿Y las emociones de Pedro al cortarle la oreja a aquel soldado que quería arrestar a Jesús?

Como podemos ver en el estudio muchos de los versículos hablan de los personajes de la Biblia inclusive Jesús que sintieron emociones bastante fuertes, algunas dañinas y otras que forman parte de la vida, la muerte de un ser querido, la tristeza por algo que nos falta… etc.

Pero no solo en la Biblia encontramos grandes personajes  sintiendo emociones, sino que en nuestro diario vivir también los hay:

*¿Qué emociones sintió la gente al escuchar al Rey de España decirle a Chávez ¿porque no te callas!!?

*Cada uno experimento de manera distinta el pasado terremoto de 8.8grados en Chile, ¿que emoción sentimos en ese momento?

*O en el reciente matrimonio del Príncipe de Inglaterra… ¿Qué emoción causo en ti?



Cuán importante es tener el dominio propio que Dios nos da, controlar nuestras emociones no es tarea fácil ni se da de un día para otro, Pero en Cristo somos más que vencedores, y esto nos debe bastar para dar la batalla a nuestra mente y emociones y decir “¡NO MAS!”, Atemos nuestros pensamientos a los pensamientos de Cristo y veremos un cambio radical en nuestras vidas.

Proverbios 25:28 “Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse”
2 Timoteo 1:7   "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, amor y de       dominio propio"
Lee el siguente testimonio, de una joven que en un momento de su vida, las emociones la consumieron por completo, pero con la ayuda de Dios, pudo salir adelante, con Dominio propio y mucha Fe...

Hoy mi amiga me a sorprendido diciéndome que escribiera para ustedes (12/04/2011), mi primera reacción fue decir no, pensé que era hablar directamente a otros, luego me dijo, esto,  solo debes escribir, y conteste que sisiisi¡¡¡. Pero la verdad esto no es fácil, como hablar de emociones? Si la verdad éstas se sienten, se viven, se reviven,  son tantas cosas, tantas palabras que pudiera relatarles, pero la verdad debo ser breve y directa de tal manera que puedan entender mi vida, situación y proceso, no puedo sino empezar dando gracias a Dios, de estar viva, de ser libre y consciente de cuanto valgo, yo, mi hijo y mi familia, que a pesar de la pobreza de  espiritu de un hombre, existen otros y ángeles en el camino de uno, hoy mi vida depende de Dios y solo es gracias a  Dios, él es el primero.

Emociones? Como definir ese concepto.. cuando lo conocí  (a mi ex) creí que se me había pasado el tren, era joven y me emocioné al ver a un hombre un poco mayor que yo, me deslumbró su fuerza, su lucha, su garra, luego pololeamos, pero desde un principio me sentía vacía, pero creí que él era el indicado, luego comenzamos a vivir juntos, me sentía aun mas vacía, sola, terriblemente sola, abandonada y ahí comenzó todo, mi soledad era absoluta, en extremo, pero  como ya había tomado una decisión y soy de quien toma una decisión aunque no me guste, la sigo y lucho por ello, pero fallé, y esto ustedes deben darse cuenta que darle un padre a un hijo, no es simplemente la palabra, debe ser un hombre integro y que te haga bien y por sobre todo a tu hijo bien…y estas cosas yo, mejor dicho nosotros no las teníamos, y como me basé en decisiones y que dirían los demás, erre y erre muy feo…pero cabe destacar que se puede salir adelante, hoy han pasado ya 5 años desde mi lucha, desde mi gran proceso, conozco mucho luego de lo que viví, podría dar clases del tema, pero aun así, sin Dios nada soy¡

Hoy he aprendido a escucharme, a ser sensitiva, hoy confió en mis instintos, emociones, veo más allá y por sobre todo atenta a lo que mi hijo piensa y espera de algo, su opinión es mil veces importante, más que antes….quien soy hoy? Soy otra persona, completamente distinta a la mujer peleadora que fui, luego fui sumisa, triste, sin ganas de nada, hoy ya no lo soy, ahora estoy  muy lejos de eso…hoy soy nueva, renovada, y la verdad es cierto esto, que lo que no te mata te fortalece…también he aprendido que aunque haya querido que alguien no existiera, se y tengo la convicción y más que eso, se que Dios es nuestro abogado y juez, y que todo se paga en esta vida y no en otra, por eso, debemos dejar nuestras cargas en sus manos. Dejar nuestras penas, emociones y sentimientos malos que alguna vez tuvimos, en sus manos y ser libres, dejarlos atrás, porque siendo libres, podemos crecer, avanzar y estar con gente que si esta en nuestra sintonía, que vibra en el mismo sentido que el nuestro…que ve y que siente como nosotros¡ es fundamental este sentir, dado que así mi hijo pudo ser libre, feliz..y hoy somos una nueva familia, firme, fuerte, resistente…y en esencial completamente nuevos¡

Aprendí a vivir con fe, y a saber que quienes te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra LO MEJOR!!!, pero sin dejar de confiar en el Señor. Insisto en esto, porque pase por muchas cosa feas, horribles, tormentosas, dolorosas, tremendas, de caer al holló a lo más bajo del dolor, pero aun así salí a flote…pero no sola, sino con mi Señor.

Por eso es importante escucharse, creerse, ser sensitiva, Dios nos dio este don de saber y sentir más allá que solo ver, bueno También son importantes lo actos, pues uno enamorada se pone menos objetivo, por lo tanto, hay que creer en nuestros instinos, sueños y por sobre todo encomendarse en las manos de Dios, tener fe, en que las cosas mejoran y cambian, pero los cambios comienzas desde uno, sintiéndose, escuchándose, y liberando emociones. Que mejor que ser libre?
Puntos a considerar nuestros sentidos, nuestro yo interno…
 Viví tantas cosas que para adaptarme al medio, debí olvidar lo que paso el día anterior… hoy que ya soy libre, recuerdo sin problemas, pero para poder seguir, vivir y avanzar debía dejar atrás el día anterior, Dios dice que debemos preocuparnos de hoy, y eso es bueno, pero dado mi dolor, yo olvidaba…creo que así sobreviví, porque así me siento, una sobreviviente… todo mi yo se organizo de tal manera de sobrevivir.. dada mi vida comencé a pensar en que luego de salir del hoyo había algo mas, comencé a ahorrar, y a pensar en que un día las cosas mejorarían y así fue… recuerdo y nunca nunca fui feliz, nunca por ningún momento, todo era mal, feo…se me caía el pelo, no reía, andaba fea, no irradiaba nada, comía mal, todo todo mal…hoy? Hoy la cosas son tan distintas…que me dicen tiene buena mano tu pareja? Que pareja¡? Eso es solo paz interior que hoy encontré…el escucharme… y saber controlar mis emociones,

Sigo recordando, era tan sometida que no podía o mejor dicho no tenía ni permiso para relacionarme, no podía ir a la feria o hablar con el conserje, lo tenía completamente bloqueado, no tenía permiso para nada, no podía hablar, ni lo mas mínimo llevar a mi hijo al médico, cosas básicas las tenia privadas,  es más me hacían las compras, dado que no tenía permiso para relacionarme, esto no debe suceder, esto no es bueno…deben ver mas allá?...creo que mi experiencia debe servir a otras mujeres y evaluar en que se parece a mi vivencia y decir basta, cortar o dejar de repetir formatos que no corresponden, que no están de acuerdos al plan de Dios….

El impulso que me guiaba era mi hijo, sobrevivir y no perder la fe en Dios.. todo eso sirve..me guio y finalmente me libero…
 Pase momentos de contestar, de querer cambiar las cosas, de llanto y finalmente de sumisión, quedé seca, perdí mi espíritu, me perdí, perdí quien era…era la forma de sobrevivir, pero nadie absolutamente nadie te debe borrar, nadie te debe quitar quien eres, dejé de sentir, deje de querer, deje de tener ganas de todo y de todos, pero hoy¡? Recuperé quien soy y exponencialmente. Luego de escapar también pase por muy variados procesos, pero lo  importante es el hoy, el presente.

Yo vivía atemorizada, el miedo me paralizaba, pero aprendí y vi mas allá,  y mi vida cambio cuando decidí controlar mis emociones y entregarselas a Dios.
V.S

"Este es un testimonio de una amiga la cual fue brutalmente maltratada tanto psicológicamente como fisicamente, fue anulada como mujer, sin duda el tomar la desición de decir "no más" es dificil, pero cuando nos damos cuenta de que nuestras emociones pueden ser controladas a través del dominio propio que Dios nos dá, podemos tener un nuevo comienzo en la vida, una nueva oportunidad de vivir como Cristo quiere que vivamos."



 


Este y muchos temas relacionados podemos impartirlo en su iglesia, ministerio o grupo local. Ponte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ministrar, dar consejería y ser aporte para la edificación de las vidas de muchas personas. E-Mail: mescam@ovi.com; rm.salesca@hotmail.com

sábado, 23 de abril de 2011

“Entendiendo mis emociones”

                                                                                                                                                                          

"No se inquieten por nada, mas bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias, Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, cuidara sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús….  Si algo digno  de alabanza, en esto pensad”…  Filipenses 4:6-8


Es conocida la relación existente entre las emociones y la salud. En la actualidad, muchos estudios y teorías de comportamiento coinciden sobre su importancia, ya que, explica que nuestros estados emocionales tienden a afectar nuestro estado físico. "Nosotros sentimos nuestras emociones en nuestros cuerpos, ardemos de rabia, temblamos de miedo, se nos oprime el pecho de tristeza, sentimos un hueco en el estómago de la mortificación, se nos atraganta la garganta con la angustia y así sucesivamente”. 

En este breve estudio sobre las emociones entenderemos algunas de sus necesidades básicas y de sus características únicas.

Las emociones en el ser humano, tienen una gran influencia en la salud, en su comportamiento y en sus relaciones con los demás. Al hablar de emociones, necesariamente hay que referirse a los pensamientos, pues existe una estrecha relación entre ambos, que definen nuestro estado de bienestar y salud. Una persona que está sosteniendo malos pensamientos acerca de una situación, muy posiblemente va a sentirse mal, así como alguien que esté experimentando un fuerte dolor de estómago, no va a poder pensar muy bien. Una persona afectada por la culpa, muy probablemente tendrá trastornos de sueño, de alimentación y hasta de comportamiento.

Por eso es importante empezar a escuchar a nuestro cuerpo porque nos está enviando un mensaje de que existe algo fuera de equilibrio, por ejemplo dolor de espalda, cambio en el apetito, dolor de pecho, constipación, dolor de cabeza y cientos de otros síntomas que a veces ni les prestamos atención y entonces las enfermedades se agudizan.

Además existe una gran evidencia de que el cáncer, la artritis, las migrañas, las úlceras e inclusive el resfrío son afectados por nuestras emociones. Por eso es tan importante que comencemos a estar más conscientes de nuestras emociones para poder lograr primordialmente una salud física, y también que podamos mejorar nuestras relaciones con los demás. Por ejemplo: un enfermo de Cáncer según su estado emocional así se sentirá físicamente,  puede ser que un día se esté deprimido por sentir que no se está ganando una batalla, y al rendirse, producto de sus pensamientos y emociones, comienza a decaer y darle paso a que la enfermedad avance con mayor rapidez… Podría, por el contrario, una persona concentrarse en las soluciones y verá cada vez menos preocupaciones por los problemas.


También es importante recordar, que una emoción es producto del significado y la interpretación que le demos a las situaciones, por lo tanto, cada quien experimenta sus emociones de acuerdo a cómo interpreta los hechos y de acuerdo a los pensamientos que sostenga sobre esas situaciones. De ahí que, ante un mismo hecho, las distintas personas pueden sentir emociones diferentes.  Como todos somos distintos y únicos reaccionamos también de forma distinta, en el caso de Juan y Ana han recibido una mala, noticia   “Un amigo ha fallecido, se acaba de suicidar”, Juan lo ha tomado como lección de vida y le servirá para no cometer los mismos errores, le contará a sus hijos y se aferrará más a Dios, en el caso de Ana, se ha deprimido a tal punto de pensar que ha sido su culpa, llora todo el día y piensa que jamás volverá a ser la misma”.  Todos somos distintos por eso experimentamos emociones distintas frente a las mismas situaciones.

 
Es interesante saber si nos  controlan las emociones, O eres tú la quién las tiene bajo control?, No hay fórmulas ni atajos para conseguir el control total  de las emociones. Sin embargo, como mujeres y hombres cristianos, podemos escoger nuestras reacciones en la vida y en nuestras relaciones con los demás.

Como consideras que eres?:

1.- Interesada (o) básicamente en personas / Interesada (o) básicamente en ideas
2.- Emocional e intuitiva  / Racional
3.- Romántica / Práctica
4.- Precavida, prudente / Impulsiva
5.- Orientada a objetivos, propósitos / Orientada a la experiencia, la realidad
6.- Orientada a una carrera fuera de casa / Orientada hacia el hogar

Bien, una vez que ya nos conocemos y nos hemos  descrito como creemos que somos podemos examinar nuestras  emociones y el por qué de ellas, y a partir de esa realidad, tomar una decisión en cuanto a como manejar cada situación en la vida..

Te sientes satisfecha como mujer o como hombre en estos momentos?,
Qué emociones causa en ti la respuesta de esta pregunta?

Tu sentido de satisfacción interna y estabilidad empieza cuando aceptes tu papel como mujer u hombre en la sociedad.

Algunas emociones que nos dañan son:

Tristeza y angustia
Ansiedad
Depresión leve y melancolía
Temor constante
Celos
Resentimiento
Rencor
Estrés

El tener estas emociones constantemente tiene consecuencias negativas a nivel físico, emocional y en las relaciones con otras personas. Nos causan tristeza nos privan de momentos de felicidad tanto a nosotros como a aquellos a nuestro alrededor.

Varios estudios en prestigiosas instituciones están ligados a algunos tipos de cáncer, depresión y otras enfermedades mentales, problemas sociales, baja productividad, problemas de fertilidad, abuso y violencia, abuso de sustancias, obsesiones y muchas más.

Además de lo anterior afectan nuestro aspecto físico y nuestra belleza. Nuestra piel pierde luminosidad, producen brotes de acné en personas propensas, acumulamos grasa en el abdomen y comemos en exceso, perdida del cabello, aceleración de la aparición de arrugas y líneas de expresión y otros.

Trata de identificar si tú tienes alguna o algunas de estas emociones frecuentemente, en la mayoría de los casos hay formas sencillas de controlarlas. En casos crónicos se puede necesitar terapia.


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Próximo capítulo   “COMO CONTROLAR LAS EMOCIONES”


La Biblia menciona en muchas ocasiones la palabra “dominio” o “dominarse”:
Proverbios 16:32 “Más vale ser paciente que valiente, más vale dominarse así mismo que conquistar ciudades”

Proverbios 25:28 “Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse”

Gálatas 5:22 “En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio”


Cuán importante es tener el dominio propio que Dios nos da, controlar nuestras emociones no es tarea fácil ni se da de un día para otro, Pero en Cristo somos más que vencedores, y esto nos debe bastar para dar la batalla a nuestra mente y emociones y decir “¡NO MAS!”, Atemos nuestros pensamientos a los pensamientos de Cristo y veremos un cambio radical en nuestras vidas.



Este y muchos temas relacionados podemos impartirlos en su iglesia, ministerio o grupo local. Ponte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ministrar, dar consejería y ser aporte para la edificación de las vidas de muchas personas. E-Mail: mescam@ovi.com; rm.salesca@hotmail.com

jueves, 14 de octubre de 2010

EL MILAGRO DE LA COMUNICACIÓN PARTE III

LOS OBTÁCULOS DE LA COMUNICACIÓN



          Toda esféra de la vida humana proporciona ejemplos de frustraciones, que los seres humanos experimentan en sus intentos de comunicarse. La ansiedad que los padres tienen sobre sus hijos con frecuencia les impiden ver a sus hijos tal y como son, escucharles y responderles. Las preocupaciones de los niños por los adultos en general y por sus padres en particular les dificulta escuchar y responder a sus padres.

*Una madre dijo: “Nunca siento que mis hijos me escuchan lo que realmente les estoy diciendo. Su oído parece estar influenciado por lo que ellos esperan que yo diga”.




         Las relaciones maritales revelan el mismo sentido de frustración. Maridos y esposas pierden el poder de compartir el significado de sus vidas. Las acumulaciones de frustración y resentimiento producen alienación que les imposibilita hablarse en algun idioma (ya que el alienado permanece dentro de sí), sea el de las palabras o el de la acción. A veces parece que su capacidad de asumir responsabilidad está bloqueada por la historia dolorosa de su relación.

*Un marido dijo: “Nuestra única comunicación, está a nivel de las superficialidades”
*Una esposa dijo: “Nos revolcamos en trivialidades”

Debemos formularnos preguntas: ¿Por qué resulta la comunicación tan consistentemente frustrada?

“El diálogo es hablar y escuchar, entre personas en los que hay un fluir de significados entre ellas, a pesar de los obstáculos que normalmente bloquearían la relación”
Entonces, la comunicación ocurre siempre que hay un encuentro de significados entre dos o mas personas.

            Un obstáculo en la comunicación es algo que impide que los significados se encuentren.
Los obstáculos o barreras a los significados existen entre la personas, haciendo de la
comunicación una cuestión mucho mas difícil de lo que la mayoría de la gente parece percatarse. Es completamente falso suponer que si uno pude hablar, puede también comunicarse. Precisamente porque gran parte de nuestra educación induce erróneamente a la gente a creer que la comunicación es mas fácil de lo que en realidad es, se desalientan y abandonan el empeño cuando topan con dificultades, porque no comprenden la naturaleza del problema, no saben qué hacer. Lo extraño no es que la comunicación sea tan difícil, sino que su fracaso ocurra con tanta frecuencia.

El terreno primordial del que surgen los obstáculos para la comunicación, es la necesidad y preocupación que cada individuo siente por su propio ser: en otras palabras surgen de la necesidad ontológica del ser humano. Nuestras angustias hacen que intentemos encontrar afirmaciones de nuestro ser: afirmaciones que puedan realmente amenazar el ser de otros. Nuestra necesidad de ser nos impulsa a vivir vidas de “autojustificación” que pueden causarnos inquietud y hasta enemistad hacia nuestros hermanos, esto hace difícil tanto el hablar como el escuchar abierta y sinceramente.

        Este obstáculo o barrera en la comunicación está edificada en la existencia humana y está en el camino de todos los seres humanos y en cada uno de los casos. No hay ninguna excepción. Incluso aquellas personas que son atraídas maravillosamente unas a otras y que encuentran la comunicación como algo admirable y maravilloso, experimentan dudas, reservas, y ansiedades que les impiden hablar y no les permiten escuchar o les llevan a escuchar incorrectamente.
Todo eso hace evidente en las observaciones , calificaciones, distorciones y disfraces defensivos del significado que empleamos en nuestro temor de ser comprendidos, lo mismo que en nuestro temor de ser malentendidos.

Del monólogo al diálogo

Ya dijimos que el diálogo es hablar y escuchar entre personas en los que hay un fluir de significados entre ellas a pesar de los obstáculos que normalmente bloquearían la relación.

     Entonces basándonos en esto, en esa relación significativa entre personas en las que una de ellas procura darse a la otra tal cual es, y también procura conocer a la otra persona tal cual es. Esto significa que ninguno intentará imponer su propia verdad y punto de vista sobre el otro. Esta es la relación que caracteriza el diálogo y constituye la condición previa a toda comunicación. Incluso en el curso del monólogo , esta relación puede brotar y cambiar el monólogo en diálogo. Uno de los participantes puede abandonar sus pretenciones y dejar aun lado la máscara por medio de la cual busca la aprobación y la benevolencia del otro, y se atreve a manifestarse tal cual es, e invita al otro a participar en el diálogo y a estar plenamente presente ante el tal y como es en realidad. En ese momento cada uno de los participantes debe aceptar el resultado de hablar y escuchar , dar y recibir, como la disciplina y la tarea de la comunicación. Cualquier relación que no alcance este nivel NO SERÁ DIÁLOGO, y por consiguiente tampoco será comunicación. Antes bién será la explotación del otro o la ignorancia del otro, o la fuga del otro.

“El diálogo es una relación recíproca en la que cada persona “experimenta el otro lado”, de suerte que su comunicación se convierte en un verdadero hablar y escuchar, un dar y recibir, en que cada uno informa y aprende. Este es el principio que estriba en toda verdadera comunicación.”